
Postales con Sabor: AOVE Del Olivo y parroquia de San Miguel de Palenciana
Una historia para saborear
Hay lugares que custodian la memoria de un pueblo y sabores capaces de mantenerla viva. «Postales con Sabor» une patrimonio y AOVE en una colección creada para descubrir nuestra historia a través de uno de los grandes tesoros de la gastronomía mediterránea.
La segunda entrega tiene por protagonista nuestra tierra, Palenciana, donde su principal monumento se convierte en protagonista de una botella para saborear, descubrir y conservar.
Cada gota, un lugar. Cada lugar, una historia.
Parroquia de San Miguel de Palenciana
Dominando el caserío y presidiendo uno de los frentes de la céntrica plaza de Nuestra Señora del Carmen se encuentra la parroquia de San Miguel, principal referente del patrimonio de Palenciana.
Su origen se remonta a una capilla levantada en el siglo XVII, que alcanzó el rango de parroquia en 1714. El crecimiento de la población hizo necesaria la construcción de un nuevo templo en 1774, sufragado por Juan Bautista Bernuy Fernández de Henestrosa, V marqués de Benamejí. En apenas dos años se levantó un edificio de bellas proporciones, inspirado a menor escala en la parroquia de Benamejí.
El templo presenta planta de cruz latina, grandes pilastras y bóvedas de medio cañón con lunetos. En el centro del crucero se alza su elemento más singular: una cúpula gallonada cuyas fajas radiales crean un hermoso efecto estrellado y confluyen en un gran rosetón decorado con yeserías rococó.
Esta cúpula, relacionada con la arquitectura antequerana del siglo XVIII, convierte a la parroquia de San Miguel en una de las grandes joyas del barroco de la comarca.
AOVE Hojiblanca Selección Especial
La postal de la parroquia de San Miguel nos invita a descubrir Palenciana también a través del gusto. En su interior, el AOVE Hojiblanca Selección Especial de AOVE Del Olivo reúne las aceitunas escogidas por la familia García Aguilar entre las mejores de la campaña.
Su tono verde dorado anticipa un aroma fresco, con recuerdos de hierba recién cortada, manzana y plátano, junto a notas de tomatera e higuera. Al probarlo, aparece primero una sensación dulce; después, un amargor suave y un picor delicado. La almendra permanece en el recuerdo.
Pruébalo sobre pan recién hecho para apreciar todos sus matices, o deja que acompañe una ensalada y tus platos favoritos. Así, la historia de Palenciana encuentra un lugar en la mesa: entre la belleza de su patrimonio y el sabor de nuestro olivar.
